viernes, 9 de octubre de 2009

UN FUTURO SIN LOS FANTASMAS DEL PASADO

Faltan tan solo quince días para que el pueblo uruguayo se pronuncie ante las urnas sobre el futuro del país. En estos comicios nacionales no sólo se votará a la fuerza política que asumirá el gobierno, sino que además se plebiscitarán dos importantes cuestiones para afirmar ese futuro, una de ellas, sobre la que nos referiremos en esta nota, es la anulación de la Ley 15.848 de la Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, que amnistía los delitos de lesa humanidad cometidos por militares y policías durante la dictadura.
La jornada del próximo 25 de octubre pasará entonces a la mejor historia del Uruguay, ya que de anularse la Ley de Caducidad, el Uruguay dejará de ser un país pendiente de lo ocurrido en el pasado para transitar con esperanza hacia el futuro.

A veinte años de la aprobación de la Ley de Caducidad ninguno de los dos partidos que gobernaron el país en 1985-1990 y 1995-2005 el Partido Colorado y en 1990-1995 el Partido Nacional, dejaron en ningún momento de aplicar de la peor manera dicha ley.

Bajo el pretexto de "cicatrizar heridas" o "pacificar el país" evitaron que comparecieran ante la justicia los militares que violaron los Derechos Humanos.

Por ejemplo, en 1997 estando en el gobierno Julio María Sanguinetti, él mismo alegó que "ningún acto de autoridad" suyo podría "contribuir a satisfacer la aspiración personal" de los familiares de desaparecidos y "servir para alcanzar el resultado buscado de su petición" haciendo referencia a un pedido de familiares para realizar nuevas investigaciones sobre el paradero de los desaparecidos.

Fue recién en el año 2006, durante el actual gobierno del Frente Amplio, que se procesa y se envía a prisión a ex militares y policías que cometieron delitos de lesa humanidad en territorio argentino, quedando pendientes los cometidos en territorio nacional hasta que se anule la Ley de Caducidad.

Por esa fecha fueron juzgados y arrestados el Teniente General Gregorio Alvarez y José María Bordaberry, ambos Presidentes de facto en el período 1973-1985, así como el ex canciller Juan Carlos Blanco.

José María Bordaberry fué acusado de "atentado contra la Constitución" por haber ordenado la disolución de las Cámaras y la toma del Palacio Legislativo por parte de las Fuerzas Armadas en 1973. También se le imputó ser coautor de cuatro delitos de homicidio, el de los legisladores Zelmar Michelini y Hector Gutierrez Ruiz, asesinados en 1976 en Buenos Aires, así como los de Rosario Barredo y William Whitelaw.

Estos hechos sin lugar a dudas constituyen un avance, pero indefectiblemente deberá ser anulada la Ley de Caducidad para poder investigar y juzgar los delitos de lesa humanidad cometidos en territorio nacional.
En ese sentido, el movimiento sindical uruguayo a través de su Central el PIT-CNT fué el encargado de promover la anulación de dicha Ley.

Los grupos políticos que apoyan dicha iniciativa son el Frente Amplio y los sectores progresistas del Partido Nacional, el MNR, y del Partido Colorado el Batllismo Progresista.
Siendo los que se oponen a la misma, el sector Lacalle-Larrañaga del Partido Nacional y el sector de Pedro Bordaberry del Partido Colorado .

Estos últimos sectores fueron los que estuvieron en el gobierno desde el año 1985 hasta 2005 golpeando duramente al país en el plano económico.

Hay un elemento común entre los gobiernos en democracia del Partido Colorado y del Partido Nacional y el de la dictadura cívico-militar, en todos ellos se priorizó el mismo modelo de política económica de liberación y apertura externa; siendo los mismos dogmáticos de ese modelo los que dirigieron el Ministerio de Economía y Finanzas.

Otro elemento a tener en cuenta es la clase política que estuvo en el poder, una clase política que antepuso sus intereses y sus ambiciones personales a las necesidades y al desarrollo del país.

NOSOTROS SOMOS EL CAMBIO

El cambio debe comenzar en el interior de cada uno, en primer lugar perdiendo el miedo, ese miedo que nos transmitieron durante décadas, y que impide que se haga justicia y se conozca la verdad tanto en cuestiones de derechos humanos como en cuestiones de corrupción administrativa. Recuperemos la oportunidad de ser nosotros mismos, la empatía hacia los que sufren, dejemos atrás el interes personal y luchemos por el bien común.

Llegó la hora de quitarnos el miedo, lo podemos hacer el 25 de octubre mediante nuestro voto consciente. Comencemos una nueva etapa a nivel personal participando en la política del país y construyendo entre todos el futuro que siempre hemos soñado.

3 comentarios:

Nuevo Espacio en Lavalleja dijo...

Ambos plebiscitos son importantes, ambos tienen que ver con el futuro. Pero lo que se encara en esta nota es de una fundamental importancia. Porque la Impunidad que se aplica con esta Ley, trasciende también a la corrupción, como bien se nos ilustra por Pilar.
A derrotar todo tipo de impunidad basada en el Poder; votando SI por la Anulación del mayor Paradigma de Impùnidad.

Pilar Barral dijo...

Gracias x el aporte Viva el F.A!!!

Homero Estrada Taddei dijo...

Muy bueno.
Derogemos una ley que es hija de fantasmas del pasado

 
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